sábado, 10 de julio de 2010

España campeón del mundo ¿Casualidad?

Nos debería dar una sana envidia ver a España campeón de una copa del mundo de fútbol, no es algo antojadizo, en el caso de España es el resultado de una política deportiva sistemática que comenzó hacia el año 1990 con la ley 10/1990 del deporte y que recibió su estímulo más significativo con la realización de los juegos olímpicos de Barcelona 1992, por lo mismo en las vitrinas del palmarés deportivo de esta nación no es raro ver actualmente a un Rafael Nadal y toda su armada en el tenis, o en el tuerca a Femando Alonso, Pedrosa y compañía, a Pau Gasol en el Basquetbol y su selección campeona de Europa y del mundo, y podríamos seguir con otras disciplinas. Ellos hacia ese año miraron como una política estratégica a largo plazo del estado español el ayudar a desarrollar el mundo del deporte, siendo esa ley un instrumento integral que buscaba entre sus objetivos; tener al fomento del deporte como un imperativo constitucional, ocuparse de la actividad deportiva y de sus efectos en la sociedad, ordenar su desarrollo en términos razonables (darle una orgánica adecuada), participar (el estado) en la organización de la actividad cuando sea necesario, contribuir en su financiación con ayuda del financiamiento mixto entre el estado y privados mediante franquicias tributarias. Los resultados demoraron algunos años en llegar, pero actualmente son innegables tanto a nivel deportivo como a nivel de índices de salud de la población, por ejemplo desde la década del los 90’s hasta ahora mejoraron ostensiblemente estos últimos, España es uno de los países europeos con menores tasas de mortalidad por infarto del corazón y enfermedades cerebro vasculares de Europa, a la vez que desde esa época han bajado el consumo de tabaco y alcohol en la población. Cosas que nos invitan a pensar que invertir en deporte, es invertir en salud y bienestar de nuestra población. Es así como dentro de los compromisos de campaña del presidente Sebastián Piñera, estaba el programa “Chile se pone en forma”, en el que se pretende duplicar el número de personas que practican deporte en nuestro país mediante fuerte inversión en infraestructura a nivel local y a la vez dar un apoyo real a deportistas que se constituyan en promesas y puedan representar al país en competencias internacionales. Esperemos que en todas estas buenas intenciones y en el trabajo de la actual dirección del Instituto nacional del deporte, haya una real integración entre; la población, las federaciones deportivas y el estado. Mejorar nuestra vida y entorno es tarea de todos.

Danilo Godoy Kończak

1 comentario:

  1. Publicado un extracto el día 13.07.2010 El Llanquihue, sección Cartas al Director

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